Alegoría musical

Alguien me pidió mi apreciación sobre la letra para un tema musical. Su objetivo era tener un gran éxito; por el momento, me envió la siguiente letra por whatsapp.

Te amo, te amo con el alma.
Mi corazón te pertenece,
Haz con él lo que te plazca.
Sí, te juro mi cariño.
Sí, te juro mi vida.
Sí, te juro lealtad.
Sí, sí, sí te juro mi lealtad.
Sí, sí, sí te juro siempre amar…

Luego de leerla rápidamente, respondí:

– No lo sé, mi querido amigo, aunque la letra es maravillosa, algo me dice que en la actualidad, debes arriesgar una letra más atrevida y austera, intentar combinar ternura con tenacidad, de lo contrario puede que solo quede en una bonita canción que nadie comprará.

Veinte minutos después envió de nuevo la letra, en pocos minutos había logrado cambiarla y ahora decía así:

No te conozco, pero igual no me importa.
Solo quiero hacerte el amor.
Solo quiero que sea bien rudo,
Nunca tendrás mi corazón, solo quiero que sea bien rudo.
Duro, duro, que mi amor no es puro.
Duro, duro que no hay na’ seguro.
Duro, duro, que mi amor no es puro.
Duro, duro que no hay na’ seguro…

Al leer esta nueva letra, le escribí rápidamente a mi amigo;

– ¿Pero en qué estabas pensando al crear este grotesco insulto a la mujer?

¡Es de las cosas más desagradables, bajas y tristes que he leído!. Sin embargo, debo decirte que lastimosamente, esto puede ser un hit.

No intento enseñar nada con esta alegoría musical, solo aceptar el desafío de saber decir la verdad bien dicha, con destreza y talento, pues las mentiras siempre suenan duro y rico.

¿Entendieron? Ni yo.

Salón 8, Yokoi Kenji

Comments

Comentarios

Leave a Reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.