¿Cómo saber si tienes una mente mediocre?

Se ha comprobado científicamente y biológicamente que todos tenemos una mente mediocre. Éste fue un estudio realizado por el Profesor John P. Kotter de la Universidad de Harvard.

En este artículo entenderás en qué grado de mediocridad está tu mente y encontrarás la solución a esto, que es convertirla en una mente minimalista.

Cuándo tu mente es mediocre

1. Se conforma con poco

Esto es una manipulación perfecta de la parte de nuestro cerebro reptiliano, el cual controla el comportamiento y el pensamiento instintivo para sobrevivir. 

Cuando le exiges poco a tu cerebro, tu sistema de valores siempre estará tambaleándose, así que, al quedar desprotegido, entra en acción tu cerebro reptil que siempre optará por la opción que menos trabajo le genere. Como consecuencia de ello, por ejemplo, tu fuerza de voluntad se verá perjudicada.

Siempre dices frases como:

“No estoy tan gordito como mis amigos”

“Por lo menos lo intenté”

“Prefiero ser feliz que rico”.

Y unas miles más que son de una mente mediocre.

2. Siempre dice que no y culpa a los demás

Claramente, el pesimismo y la culpa son las mejores armas de la mente mediocre porque es la mejor forma de no responsabilizarse de nada.

Todo lo que te pasa desde que nacemos hasta los 9 años, es el 80% del significado de las cosas en tu vida. Por esto, cómo no sepas detectar tus comportamientos de persona mediocre a tiempo, no podrás trabajarlos y tus frases favoritas pesimistas serán:

“Es muy difícil”

“No creo que funcione”

“Ya soy así, no puedo cambiar”

Y luego vienen las de culpa:

“Mi mamá me dio de comer mal toda la vida por eso soy gordo”

“Es que mi novio no me ayuda cuando intento alimentarme bien”

“Si tuviera familia de dinero todo sería mejor”. 

3. Siempre hace lo que le gusta

Está muy bien eliminar ese antiguo pensamiento de que todo se conseguía con mucho sacrificio porque su significado es muy fuerte, pero tampoco está bien el pensamiento que lo ha reemplazado el cual se basa en que uno solo debe hacer aquello que le gusta.

Si nos guiamos por el primero, nuestra mente mediocre dirá:

“Mejor vivir tranquilo que estresarme” .

Si nos guiamos por la segunda nuestra lema sería:

“Sexo, drogas y rock & roll”.

Probablemente las prefieras y elijas, pero para no ser una persona mediocre debes pensar con una mente brillante y eso es un trabajo que tienes que lograr.

4. Siempre piensa en el mañana

Estas frases te gustarán…

“El próximo año aprendo inglés”

“El lunes empiezo con la dieta”

“Hoy ya es tarde, mañana entreno”

Este tipo de mente mediocre es una gran pensadora, pero piensa mucho y hace muy poco. No está mal pensar en el comienzo de algo, pero si piensas mucho y no accionas, se convertirá en un pequeño fracaso. Si actúas así siempre, al terminar el año, tendrás una bola de fracasos que seguirás arrastrando durante toda tu vida.

Cuanto más mediocre sea tu mente, más difícil va a ser enfrentar tu presente. Pero absolutamente todos somos víctimas de esta parte del cerebro reptiliano, así que tranquilo. Si todos fuéramos maravillosos, también deberíamos estar preocupados.

El cerebro “triúnico”

Estos tres ordenadores biológicos están interconectados, pero cada uno tiene su propia inteligencia, su propio sentido del tiempo y su propia memoria.

La parte más externa del cerebro es la neocorteza. Es lo más evolucionado. Se encarga de razonar, hablar y planificar. Lo que se considera funciones superiores.

La parte del medio, es el cerebro límbico, responsable de las emociones y los sentimientos. Esta tiene un importante papel en la salud. 

La tercer parte y la mas interna, es el cerebro reptiliano, que es el responsable de la mente mediocre. Además, es donde se encuentran las memorias ancestrales. El mayor motivo de que sea así es porque necesita ahorrar energía para sus dos objetivos principales: alimentarse y procrear. También es el encargado de controlar las funciones autonómicas como respirar y el latido del corazón.

De mente mediocre a mente minimalista

Una mente minimalista es una mente entrenada para seleccionar lo que le hace bien y le conviene. 

El cerebro consume entre un 22% y un 34% de la energía del cuerpo. El sistema digestivo el 30% o 40%. Esto se puede medir a través de la glucosa y el oxígeno mediante un procedimiento.

La energía restante tiene que ser bien distribuida y utilizada, y para ello necesitamos seleccionar bien en qué la vamos a emplear.

En nuestro artículo de los “beneficios del minimalismo en la salud” hablamos de como, según la neurociencia, las personas somos más felices cuando tenemos menos dónde elegir. El motivo es que generamos menos incertidumbre pensando si hemos elegido bien o mal y por lo tanto menos infelicidad.

Para combatir esta mente mediocre es necesario crear una mente minimalista. Para ello, necesitamos generar estrategias simples y que con la suma de éstas consigamos transformar nuestra mente.

Estas estrategias nos llevarán a lograr nuevos hábitos y a cumplirlos. Ya no serán pequeños fracasos acumulados que arrastremos año tras año.

Cada vez que te planteas un objetivo y no lo cumples, estás engañando a tu cerebro. Esto hace que disminuya tu fuerza de voluntad y tu confianza a la hora de lograr futuros objetivos y metas. De esta forma estarás más cerca de un nuevo fracaso. Se trata de un bucle del que será difícil salir si no trabajas para cambiarlo.

5 estrategias para lograr una mente maravillosa

1.- Cultiva tu mente

El primer objetivo de una mente maravillosa es trabajar cada día capacitándose a sí misma para generar cosas brillantes.

¿De qué manera lo haces?

Leyendo libros, viendo conferencias, etc. de autoconocimiento, inteligencia emocional, autoayuda…, y siguiendo otras mentes maravillosas a las que poder emular.

Algunos de nuestros libro favoritos son:

“Secretos de una mente millonaria” Harv Ecker.

“Despertando al gigante interior” Anthony Robbins.

“Estamos ciegos” Jürgen Klaric.

 

2. Cambia la alimentación

El principio mayoritario del cambio, es lograr aquello que más nos cueste. Por ejemplo renunciar a “los supuestos placeres de la alimentación” como parte de nuestro día a día. Esta toma de consciencia hace, desde el minuto cero, grandes cambios en tu cerebro.

Cada vez que comes algo malo, tu mente mediocre sabe que te está dominando y, por tanto, va a seguir haciéndolo.

Una mente brillante no elige comer cualquier cosa porque sabe que para funcionar bien, necesita los mejores nutrientes de los alimentos.

Cuando aplicas una alimentación minimalista y consciente, cada vez que tu cuerpo necesite nutrirse, tu mente rescatará la información adecuada para saber escoger los alimentos que te beneficiarán en ese momento.

Un ejemplo:

Una mente minimalista y brillante te pedirá en pleno verano, cuando la temperatura es de 38ºC, una fruta fresca con gran cantidad de agua como es la sandía.

Sin embargo, una mente mediocre recurrirá a un helado creyendo que éste te quitará el calor por le hecho de estar frío. Lo único que te proporcionará será más sed, inflamación, pesadez, desgana y remordimiento de conciencia si, por ejemplo, estás en una etapa de pérdida de peso.

3. Descubre que parte de tu mente es mediocre y mejórala

La mayoría de las personas repetimos patrones de conducta. El problema viene cuando esos patrones no son los mas adecuados para nuestra salud, nuestras emociones, etc.

¡Pero hay buenas noticias! Tú mismo puedes detectarlos y cambiarlos

¿Cómo? A través de la observación de los demás y de ti mismo.

Observa que frases dicen y repiten constantemente, como responden ante ciertas problemáticas, si sus gestos y movimientos corresponden con lo que quieren decir, cómo comen, en qué prestan atención, etc.

Ahora haz lo mismo contigo y descubrirás dónde tu mente mediocre actúa con más fuerza.

Algunos ejemplos:

Si no puedes contenerte nunca con la comida, si tratas de autoconvencerte constantemente de que no lo haces tan mal, si boicoteas a los que lo hacen bien…, claramente ese es tu punto a trabajar.

Si tu salario siempre ha sido bajo o nunca te alcanzó lo suficiente, si nunca puedes ahorrar y repites frases como “el dinero no lo es todo” “prefiero ser pobre pero feliz” “los ricos no saben lo que es esforzarse”. Claramente tu valor de la abundancia está afectado.

Si siempre dejas todo para mañana o para el próximo año, si eres impuntual, si todo es un NO como respuesta y tienes peros para todo…, déjanos decirte que varios valores están mal. El postergar siempre las cosas es porque no tienes disciplina ni valor para tomar las riendas. El ser impuntual es porque no valoras tu propio tiempo. Y si eres pesimista es porque no quieres responsabilizarte de las cosas y te da miedo tomar acción.

4. La excelencia se encuentra en el ser 

Todavía, uno va caminando por ahí y se encuentra que la gente cree que el meditar, respirar, hacer algo por los demás o darle un abrazo a un desconocido son cosas utópicas y muy alejadas de uno mismo. La verdad es que es uno quien decide alejarlas de si mismo.

Así que recuérdalo, no están lejos, solo tienes que querer tomarlas y accionar.

“La excelencia se encuentra en la disciplina del ser” Jürgen Klaric

Cuando las acciones de tu corazón son disciplinadas, tu sistema de valores estará en su máximo esplendor. Nada podrá moverlo. Solamente así es cuando estarás ausente de una mente mediocre.

Esto no es fácil, por eso debemos trabajar sobre ello. Si no todos seríamos como Mahatma Gandhi, la Madre Teresa de Calcula o incluso Bill Gates.

¿Sabes por qué te ponemos estos ejemplos tan diferentes? Porque todos ellos tienen una mente maravillosa y por tanto ausencia total de una mente mediocre.

 

Mahatma Gandhi:

Abogado, político y pensador. Condujo a la India a su independencia a través de un proceso largo y con métodos no violento dando grandes mensajes de paz al mundo.

 

Madre Teresa de Calcuta:

Monja católica y activista humanitaria. Durante 45 años atendió a pobres, enfermos, huérfanos y moribundos. Al mismo tiempo guiaba su congregación para ayudar en otros países del mundo.

 

Bill Gates:

Informático y filántropo nombrado en las lista de los más ricos del mundo 13 veces. Este señor dejó su multimillonaria empresa para dedicarse 100% con su fundación que intenta acabar con las enfermedades del mundo.

Ejemplos como ellos existen muchos pero estos tres nos parecieron muy claros. No necesitamos llegar a este punto si verdaderamente no es nuestro sueño, pero sí podemos realizar pequeñas acciones que nos conviertan en personas con más abundancia en la salud, en las relaciones, en el trabajo, etc. No somos menos que estos tres grandes personajes, pero tal vez la diferencia es que no pensamos en grande.

Observa la última palabra de cada descripción. Todas terminan con “mundo”. Aunque no lo creas, lo hemos hecho sin querer. Ha sido mientras escribíamos el post, cuando nos hemos dado cuenta de que al querer describirlos, todos ellos habían hecho algo muy grande para ayudar a los demás, algo tan grande como el propio “mundo”.

5. Reduce tus miedos

A lo largo de nuestras vidas acumulamos muchos miedos. A medida que éstos no son tratamos, crecen porque los vamos alimentando.

Nuestro mecanismo de supervivencia antiguo (cerebro reptiliano), es el encargado de nuestras acciones desmedidas. Sin embargo, nuestras emociones son controladas por el cerebro límbico, por lo tanto, es el que gestiona los miedos.

La mente mediocre se alimenta de estos miedos y actúa automáticamente. Si logramos reducir la mayor cantidad de miedos, estaremos más cerca de lo que Jürgen Klaric denomina éxito.

¿Cómo reducir los miedos?

Lo primero es aceptar que nuestra mente mediocre siempre nos va a boicotear. Haciendo esto tomamos consciencia y ya tenemos un 50% de la victoria.

Lo segundo es tener alguna estrategia para recordarnos en qué punto nuestra mente mediocre está floja y poder reforzarlo.

Por ejemplo, si no me creo merecedor del dinero, cada día al despertar repito mi propio mantra: “yo soy abundante” “yo soy próspero” “yo soy merecedor del dinero”.

Otro ejemplo es acabar con esa dependencia con el azúcar después de las comidas.

En salud minimalista tenemos una técnica de cuarentena. Cuando hay algún alimento que nos cuesta abandonar, compramos dicho alimento y lo ponemos en un sitio donde podamos verlo continuamente. Nos colocamos una pulsera de color negra en nuestra muñeca para sepultar mentalmente ese alimento durante 40 días.

Con esta acción trabajamos el músculo de la voluntad, evitando comer dicho alimento durante esos siguientes 40 días. Cada vez que estemos pensando en dicho alimento y queramos pecar, nuestra pulsera nos recordará que estamos en un periodo de abandono de dicho alimento generando mayor consciencia sobre ello.

Muchas veces, son tan automáticas nuestras costumbres y acciones diarias, que poder recordarnos con un objeto físico (en este caso la pulsera) cuál es nuestro propósito, hará que estemos más presentes y seamos conscientes del momento en el que nos encontramos. Esto nos ayudará a evitar dicha tentación.

Tu cerebro reptil, poco a poco, empezará a no registrar dicho alimento y tampoco tendrá la falsa necesidad de comerlo, ya que este nunca fue esencial para sobrevivir.

¡Felicidades! Has superado a tu mente mediocre.

Lo tercero es, que una vez que superamos o reducimos un miedo, hay que dar apertura a algo nuevo que lo reemplace. Una nueva meta que puedas cumplir a corto plazo y que te beneficie a ti y a alguien más.

Para que las tres fases anteriores estén completas, deberás hacer cosas que beneficien también a los demás.De esta forma estarás eliminando cada vez más tu mente mediocre.

Conclusión minimalista

Nos pasamos la vida quejándonos, peleando, intentando conseguir dinero a costa de cualquier cosa, buscando el cuerpo perfecto para la sociedad, comiendo sin medida, haciéndonos daño constantemente, etc, todo sin ser conscientes de que nuestro único objetivo en esta vida es “ser felices”.

“Y la felicidad no está donde los ojos puedan mirar, si no donde ya no tengas que observar”.

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