Radicales Libres vs Antioxidantes

¿Qué son los Radicales Libres?

Un radical libre es una molécula que se produce cada día en nuestro organismo como resultado de las reacciones biológicas que se producen en las células.

En el ámbito de la salud se habla con frecuencia de los “radicales libres”, este término se utiliza cuando se habla de dieta, de envejecimiento cutáneo y de diversas enfermedades.

Un radical libre es una molécula que se produce cada día en nuestro organismo como resultado de las reacciones biológicas que se producen en las células. Los radicales libres son moléculas muy reactivas, necesarias para realizar determinadas funciones y mantener el estado de salud. Diariamente se producen este conjunto de reacciones en el organismo y que se pueden englobar como “respiración celular”. Todas estas reacciones son necesarias para la vida celular, pero la producción de radicales libres a lo largo del tiempo puede tener efectos negativos ya que alteran las membranas de las células y el material genético (ADN de la célula).

La vida biológica media de un radical libre es de microsegundos, pero tiene la capacidad de reaccionar con todo lo que esté a su alrededor provocando el daño celular.

Siguiendo una dieta rica en fruta y verdura fresca, cereales, pescado y baja en grasas no son necesarios los suplementos vitamínicos ni de ningún otro tipo, excepto en determinadas situaciones específicas en las que se requieran y se prescriban por su médico.

Para prevenir y disminuir el efecto nocivo de la producción no controlada de radicales libres en nuestro cuerpo la adopción de determinadas medidas sencillas basadas en un estilo de vida adecuado que incluya consumo de alimentos apropiados, evitar el tabaco, el alcohol y protección solar pueden ayudar a minimizar la producción de radicales libres.

La práctica de estas medidas repercute en beneficio para nuestra salud a largo plazo. ¡Y no te olvides de los antioxidantes aliados antiedad!

Los radicales libres dañan a nuestro cuerpo causando, en el mejor de los casos, el envejecimiento, y en el peor, graves enfermedades. Sin embargo, existen diversas formas de protegerse de este proceso.

¿Cómo actúan los radicales libres?

Los radicales libres se forman en muchos procesos del cuerpo, por ejemplo por el metabolismo o por el sistema inmune para atacar virus y bacterias. Sin embargo, existen factores ambientales -contaminación, cigarrillo, mala alimentación- que aumenta la dosis de radicales libres que hay en nuestro cuerpo. El cuerpo maneja los radicales libres que se producen de forma natural, pero si la producción de los mismos es excesiva, se producen daños en el cuerpo.

Enfermedades que pueden producir los radicales libres

Los radicales libres son los encargados del envejecimiento. Personas menos expuestas al exceso de radicales libres envejecerán más tardíamente. Pero además, los radicales libres pueden causar enfermedades cardiovasculares aumentando considerablemente los niveles de colesterol malo, además de aumentar el riesgo de cáncer, en particular de boca, faringe y esófago. Los radicales libres también están involucrados en la enfermedad de Parkinson, el Alzheimer, la arterioesclerosis y la diabetes.

¿Cómo combatir el exceso de radicales libres?

Son los antioxidantes aquellos que ayudan a frenar el proceso de los radicales libres. Una buena forma de consumir antioxidantes es mediante la alimentación. Manteniendo un consumo adecuado de alimentos con vitaminas como la C y la E y betacarotenos, ya que se encargan de neutralizar los radicales libres donando uno de sus electrones, y poniendo fin a la cadena de robos.

Por eso, no solo es importante la alimentación sino también cuidar el estilo de vida que llevemos.

¿Qué son los antioxidantes?

Los antioxidantes son moléculas que previenen la oxidación o el daño celular generado por unas sustancias tóxicas llamadas radicales libres, átomos enormemente inestables y reactivos que roban electrones a otros átomos para ganar estabilidad y que provocan la destrucción de las células, siendo la causa del envejecimiento y de la aparición de enfermedades degenerativas.

¿Qué efectos tienen sobre el organismo?

Los antioxidantes son sustancias encargadas de neutralizar a los radicales libres y protegernos frente a su acción dañina sobre las células.

Como ya hemos dicho hay una serie de hábitos que propician la formación de radicales libres:

El tabaco
El consumo excesivo de alcohol
El ejercicio intenso
Dormir poco
La contaminación
El estrés
El exceso de sol
Una dieta desequilibrada

Entonces, ¿cuál es la función de los antioxidantes? Se encargan de atrapar los radicales libres que provocan la destrucción de las células

¿Qué pasa si tenemos falta de antioxidantes?

Los antioxidantes podemos encontrarlos dentro de las vitaminas, minerales y los fitoquímicos (los elementos químicos que están presentes en los alimentos de origen vegetal). Aunque, si no tenemos suficientes antioxidantes, esto es lo que se puede producir en nuestro cuerpo:

  • Envejecimineto prematuro.
  • Problemas en el sistema nervioso: disminuye el impulso nervioso, los reflejos, la memoria y el aprendizaje.
  • Problemas en el sistema cardiovascular, pudiendo provocar arteriosclerosis.
  • Cáncer: Los alimentos antioxidantes contienen flavonoides, que protegen de agentes oxidantes como los rayos UV, polución ambiental, previniendo diferentes tipos de cáncer.
  • Enfermedades cardiovasculares: Los alimentos antioxidantes contienen fitoesteroles, que bloquean la absorción del colesterol a nivel intestinal y actúan sobre las células implicadas en el estrechamiento de las arterias.
  • Previenen o mejoran enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer o Parkinson.

Otros beneficios de los antioxidantes

Además de cuidar de la salud de nuestras células y prevenirnos de algunas enfermedades, hay otros beneficios que aportan estas moléculas a nuestra salud:

  • Ayudan a prevenir el sobrepeso y tienen alto poder antiinflamatorio: sobre todo los flavonoides que podemos encontrar en los frutos rojos, la cebolla, el té negro o el vino tinto.
  • Ayudan en la recuperación tras el ejercicio y previenen las lesiones: tales como los alimentos con vitamina C como los cítricos, pimientos, brócoli o los que contienen vitamina E, como las semillas, frutos secos y aceites vegetales.
  • Mejoran la calidad de vida.

Alimentos que contienen antioxidantes

Como todo en la vida debe ser equilibrio, para neutralizar a los radicales libres tenemos un sistema de defensa, cuya característica son los compuestos llamados antioxidantes:

Los antioxidantes endógenos: producidos por nuestro organismo. Son enzimas constituidas por proteínas que se unen a metales como zinc, fierro, magnesio, selenio, cobre para actuar. Los más importantes son catalasa, súper óxido dismutasa, glutatión peroxidasa y otros como glutatión, uratos y ubiquinol.

Los antioxidantes exógenos: que deben ser aportados por una dieta equilibrada. Entre ellos están la vitamina C, vitamina E, carotenoides, y polifenoles, Zinc, Selenio y Manganeso.

Cuando existe un desbalance entre la producción de radicales libres y el sistema antioxidante estamos frente a lo que llamamos estrés oxidativo, que es necesario evitar. Éste es el mecanismo bioquímico de daño crónico que se relaciona con el envejecimiento, cáncer, daño inmunológico y las enfermedades crónicas. Por ello, la elección adecuada de los alimentos es una gran herramienta preventiva, especialmente si se acompaña de actividad física y preocupación por la salud mental.

Los antioxidantes los podemos encontrar en determinados alimentos, básicamente son las vitaminas (antioxidantes naturales) como:

  • Betacaroteno (provitamina A) que los podemos encontrar en frutas y verduras como la zanahoria, el tomate, el mango o el melón. El beta-caroteno que contienen las zanahorias ayuda a nuestro cuerpo a producir vitamina A.
  • Vitamina E también presente en frutas y vegetales (espárragos, espinacas, brócoli y aguacate por ejemplo). La vitamina E: semillas germinadas, frutos secos y aceites vegetales.
  • Vitamina C abundante en los cítricos: guayaba, las naranjas, el kiwi, la piña o las espinacas, limón, el kiwi, el pimiento entre otros vegetales.
  • Flavonoides, también son sustancias naturales con gran capacidad antioxidante, predominan en el vino tinto y en el té verde.
  • La vitamina A es buena para la salud visual, además de ser clave en la prevención del cáncer.
  • El licopeno de los tomates, que se debe acompañar con una grasa saludable para poder ser absorbido eficazmente como el aceite de oliva, previene: las enfermedades crónicas, padecer diferentes tipos de cánceres (próstata, pulmón, mama), las enfermedades cardiovasculares.
  • El ajo previene el cáncer, permite eliminar los metales pesados del cuerpo y disminuir la presión sanguínea y el colesterol. Un diente de ajo contiene vitamina A, B y C, selenio, yodo, potasio, hierro, calcio, cinc y magnesio.
  • Polifenoles que contiene en altas dosis el té verde, que junto con otras sustancias químicas aumenta los niveles de oxidación de la grasa además reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
  • El cacao contiene antioxidantes importantísimos para nuestra salud como los flavonoides y los polifenoles, ayudan a liberar el organismo de radicales libres y posee grasas saludables.
  • El brócoli rico en vitaminas, calcio y minerales que ayudan a eliminar los radicales libres. Además, contiene fitonutrientes que contiene propiedades anticancerígenas.

Existen variados alimentos que podemos incorporar en nuestra dieta diaria, que nos aportan antioxidantes. Aquí te entregamos algunos de ellos para que comiences a consumirlos:

Cítricos, verduras y frutas crudas: Estos alimentos contienen vitamina C, y ayudan en la formación del colágeno y en la transmisión del impulso nervioso hacia los músculos y órganos. También protegen a los lípidos, ADN y ayudan a regenerar la vitamina E que se ha consumido.

Vegetales rojos, amarillos y verdes: Todos estos alimentos contienen antioxidantes como la luteína que ayuda a mantener buena visión y el beta-caroteno, que en el intestino se transforma en vitamina A (ayuda a mejorar la respuesta inmunológica), entre otros.

Frutos secos, aceite de oliva, cereales y verduras grasas (palta): Contienen vitamina E, que reduce el colesterol LDL (malo), disminuyen el riesgo de enfermedades coronarias y protegen a los ácidos grasos insaturados de la oxidación.

Frutas y verduras: Su principal beneficio es que contienen polifenoles, antioxidantes que pasan a formar parte de la sangre y protegen las células.

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