¿Te inscribiste en un gimnasio? Conoce siete claves para que tu esfuerzo no sea en vano

Consejos para optimizar los beneficios de ir al gimnasio

El verano está cada vez más cerca y, en la desesperación por eliminar esos kilos de más que se acumularon durante los meses de frío, son muchos los que toman la decisión de inscribirse en un gimnasio.

La oferta de ese tipo de establecimientos es amplia. Existen gimnasios que forman parte de cadenas nacionales o internacionales; hay algunos de barrio y, también, algunos clubes deportivos tienen espacio para que sus socios vayan a entrenar, con el principal objetivo de mejorar su condición física y -la mayoría- su aspecto.

Es tal la demanda, que muchos gimnasios están abiertos las 24 horas del día. Las tarifas van desde los 15usd hasta los 100usd mensuales según el establecimiento. Asimismo, hay gimnasio para todos los gustos: algunos tienen lo básico (mucho fierro, máquinas y full cardio) y otros más exclusivos ofrecen una gran cantidad de servicios extra (jacuzzis, saunas, etc.).

Sin embargo, inscribirse y asistir regularmente a un gimnasio, no asegura que las personas cumplan el objetivo que se propusieron en un principio, ya que para que el trabajo sea realmente eficiente es importante tener en consideración varios factores, entre ellos la alimentación.

«Tener una disciplina de ejercicio es bueno para la salud, pero todos olvidan lo primordial: una buena nutrición. Lo normal es que los entrenadores personales realicen al cliente una prueba de estado físico, registren el peso y la antropometría, con el objeto de definir una rutina de ejercicios y sugerir una dieta alimenticia. En este último aspecto, son muy escasos los gimnasios que cuentan con un nutricionista especializado. Es una tremenda falecina, pues para obtener resultados, la nutrición ocupa un 70% de importancia, así que por mucho que se entrene si no hay correcta ingesta de alimentos y/o uso de suplementos alimenticios los resultados son pocos o nulos», advierte Italo Grottini, nutricionista de Nutratech.

Según los especialistas, hacer ejercicio y nutrirse bien no solo debe tomarse como moda antes del verano, sino que lo ideal es que sea una rutina a lo largo de todo el año. «Gracias a una buena nutrición acompañada de ejercicio se ganan ventajas para el óptimo funcionamiento del corazón, disminuye, por ejemplo, la frecuencia cardíaca, pues es mayor el volumen de sangre eyectado con un menor esfuerzo. También baja el colesterol malo y sube el colesterol bueno. Por otra parte, el pulmón aumenta su capacidad eliminando toxinas y facilitando el intercambio gaseoso. El tránsito intestinal también se ve favorecido y los riñones mejoran la capacidad para manejar líquidos», agrega Grottini.

Para el nutricionista, es fundamental seguir los siguientes consejos para optimizar los beneficios de ir al gimnasio y que todo el trabajo no sea en vano. ¡Toma nota!

1.- Es importante partir con calma.

Todas las personas, incluso aquellas que lucen un físico espectacular en los gimnasios, fueron novatos alguna vez.

2.- Aliméntate bien.

Sin una buena nutrición, los resultados serán nulos o escasos.

3.- No le tengas miedo a los suplementos alimenticios.

La mayoría son seguros y recomendables. Solo debes hallar el adecuado para ti.

4.- Adáptate primero en las máquinas

Cuando ganes experiencia, prueba los pesos libres.

5.- No es necesario que estés una hora trotando o pedaleando en la bicicleta.

Veinte minutos de ejercicio cardiovascular con intensidad media, son suficientes.

6.- Postura correcta

Mantén la postura correcta en cada ejercicio, así evitarás lesiones.

7.- Cuida tu hidratación.

La ingesta de entre dos y tres litros de agua diarios es lo recomendado.

Una última sugerencia: no te sobrexijas. Si te sientes mal y/o mareado, avísale de inmediato al personal del gimnasio.

Fuente: Emol.com

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